sábado, 4 de enero de 2020

Sombras ocultas.

Soñé con una especie de recinto enorme, compuesto por dos edificios conectados por un puente en altura y pasajes subterráneos, no existían ventanas, por lo que no se podía ver nada al exterior. La única conexión que existe hacia este son las ventilaciones que se extendían por todo el lugar.

 Nosotros éramos un número limitado de personas que sobrevivió a lo que podriamos llamar apocalipsis, seguramente producto de nuestra propia destrucción. Nadie tiene recuerdos de sus vida antes de aqui - excepto yo que solo tengo un recuerdo de ese día-.

Ninguno de nosotros podia salir de ahí, había un estricto control por ello, este recinto era custodiado por personas de traje oscuro cubiertas hasta los ojos y por Stella, una mujer de 46 años quien se horrorizaba cada vez que intentabamos salir al exterior o siquiera preguntar acerca de lo que había sucedido. Nadie entendía porque no podíamos ver hacia el exterior o cuanto tiempo viviríamos ahí, pero tal parece que no son muy buenas noticias.

Habían adultos, jóvenes y niños , ningún adulto mayor o recién nacido ya que no se nos permitía reproducirnos, ni establecer contacto de ese tipo con el sexo opuesto. 

Yo estaba enamorada de él, se llamaba z#-@x-@+ tenía el cabello negro y usaba gafas, cuidaba de los niños y les leía, yo me sentaba cerca para escuchar los cuentos que había escrito para los niños. Hablaba de aventuras y una princesa, historias que seguramente eran parte de sus anhelos, o quizá parte de sus recuerdos borrosos. No podía evitar escuchar cada palabra que decía y querer que cada historia se hiciera realidad, que me recordara...

El es el único recuerdo que tengo, seguramente del día que sucedió todo, el estaba cubierto de sangre y sostenía mis manos, repetía mi nombre y prometía que me traería de vuelta. Estoy decidida a saber que esta pasando aquí y ver el exterior, puede que ahí fuera sea un desastre, pero debo verlo con mis propios ojos y también traer nuestros recuerdos de vuelta.

En forma de rutina, por las noches los guardias nos llevan a las habitaciones (las cuales compartimos por edad y genero), a las 6 am se realiza el cambio de turno, llega otro guardia y toma su lugar y este se dirige al subterráneo a cuidar la escotilla de ventilación que da hacia el exterior, antes de que se realice el cambio de turno deberé tomar por sorpresa al guardia, robar su uniforme y dejarlo en mi cama. No será fácil, pero he ensayado muchas veces esto, no puedo fallar.

Llegó el momento, esta noche tiene que ser. Lo he logrado por por poco, sus ropas son un poco más grandes de lo que esperaba espero no lo noten... Nunca había oído a los guardias hablar, en el cambio de turno pude hacerlo, su voz era ronca y entrecortada. Estaba a punto de perder los nervios cuando recordé lo que venía a hacer, evadi lo más que pude a ese guardia y avance firme y rápido hasta que llegue a la escotilla, era estrecho así que tuve que eliminar las gruesas prendas de guardia que traía puestas y avance hasta el final... Lo que me esperaba al final de ese largo camino era un cielo azul cubierto por los rayos del sol, al rededor de ambos edificios se extendía un gran muro y junto a él un pequeño  arroyo. No había nada diferente, todo parecía estar bien entonces, ¿porque nosotros estábamos encerrados ahí? No tenía mucho tiempo, pronto notarian lo que había pasado y me buscarán debo ir a la oficina de Stella y buscar información.

Corrí hacia la escotilla y ellos ya estaban ahí, los guardias y Stella con una expresión de horror en el rostro, entonces dio la orden y antes de que pudiera escapar, me tenían atrapada, que no mire al piso! Dijo... Y antes de que sus manos tapara mis ojos lo vi... En el lugar que debiese estar mi sombra, se formaba la silueta de algo que me parecía desagradablemente familiar... piernas y brazos largos y delgados, garras en donde deberían haber dedos, una palma deforme y de lo que parecía la cabeza se asomaban un par de antenas...
Eso era yo? Pero veo mis manos, veo dedos, siento mi cuerpo... Entonces entendí porque estábamos aquí.